Mini cheesecake de té matcha *Vegano

A estas alturas y con el calor que hace, las comidas apetecen más frescas y con mucho color. Por eso, para tus medias mañanas y meriendas, estos pastelitos crudos son perfectos para hacer un tentempié saludable y delicioso.

Estos, de té matcha, pero pronto verás que los puedes hacer de cualquier cosa e igualmente quedarán irresistibles. Además, que puedes comerlos congelados o fríos de la nevera. Lo que suelo hacer, es tenerlos siempre en el congelador, e ir sacando conforme los voy comiendo, y no pierden la forma al descongelar. En frío quedan como una tarta de queso, así que puedes elegir de qué forma quieres disfrutarlos.

Detalles

Unidades

8 unidades

Tiempo de preparación
Tiempo de enfriado

4 horas

Ingredientes para la base

  • 10g de coco rallado

  • 20g de cacao puro (sin grasa ni azúcar)

  • 2 cucharadas soperas de aceite de coco

  • 200g de dátiles sin hueso al natural

Ingredientes para el relleno

  • 80g de sirope de agave (miel para no veganos)

  • 200g de anacardos crudos

  • 120 ml de crema de coco (parte espesa de la lata)

  • 120ml de zumo de limón

  • 1 cucharada de té matcha

Paso a paso

  • Lo primero que haremos será la base y para ello, necesitamos una picadora donde pondremos todos los ingredientes para la base. Los picamos hasta que quede todo picado en una pasta uniforme.
  • Los vamos a hacer en un molde para magdalenas o muffins. Para ello, vamos a recortar tiras de papel de horno, de 1cm X 15 cm aproximadamente. Las ponemos en forma de cruz en los orificios de los muffins. Éste paso es para que podamos desmoldarlos con facilidad tirando de las tiras.
  • Una vez colocadas las tiras, rellenamos 1/3 de los huecos con la base que hemos picado. Presionamos e igualamos. Reserva.
  • Seguimos con el relleno. Usaremos la misma picadora y del mismo modo, agregamos todos los ingredientes para el relleno, excepto el té matcha.
  • Tritura hasta que quede uniforme y sin grumos. Separa 1/3 de la mezcla y reserva.
  • Sirve el resto sobre la base que ya tenemos, sin llenarlos del todo.
  • Recupera la masa que tenemos apartada y disuelve en ella el té matcha. Sirve equitativamente sobre la superficie de tus pastelitos. Si quieres que se intercalen los colores, mezcla ligeramente con el mango de una cuchara.
  • Llévalos al congelador durante la noche. Después de que se congelen, podrás mantenerlos en la nevera y comerlos congelados o fríos cual tarta de queso.
  • PD: Para hacerlos de más sabores, sustituye el té matcha por acai, cacao, o algún zumo de fruta.