Pastel de Ángel con frambuesas

Llevaba mucho tiempo con ganas de hacer este pastel. Lo había visto en muchas recetas y fotos, y no me podía creer que tuviera una textura tan suave y ligera, y era algo que tenía que comprobar por mi misma, y con la excusa de una celebración en la familia, la hice un poco especial, con una cobertura de crema con frambuesas, aprovechando la temporada, y una bonita flor natural, en este caso una rosa, que decora a la perfección, y la hace aún más especial para la persona.

El propio nombre del pastel ya nos da una pista de cómo es, pero al hacerla y ver la textura, comprobé que es muy ligera y muy aireada, como una nube, y eso es por la base de merengue a base de claras de huevo, que le da mucho volumen pero a la vez esponjosa, y en definitiva es lo especial de este pastel.

La cobertura está compuesta por una base de crema de leche batida, mezclada con un poco de mermelada de frambuesas casera, que puedes sustituir por una que compres de calidad, incluso cambiar la fruta. Fresas, arándanos o cerezas, recomendándote siempre la fruta que esté de temporada, o escogerlas congeladas, que siempre vienen muy bien tener a mano.

Así que vamos a ver cómo poder hacer este delicado pastel de ángel o nube, como me gusta llamarlo a mi.

Ingredientes para la masa

  • 120g de harina
  • 250g de azúcar
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 12 claras de huevo a temperatura amiente
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 2 cucharadas de extracto de vainilla

Ingredientes para la cobertura

  • 400ml de nata muy fría
  • 3 cucharadas de mermelada de frambuesa
  • 2 cucharadas de azúcar

Paso a paso

  1. Lo primero que haremos será separa las claras de las yemas, en un cuenco individualmente de uno en uno, para evitar que se nos escape en uno de los huevos un poco de yema. Si esto pasa, no nos montarían bien las claras.
  2. Una vez que tengamos todas las claras juntas, en un bol muy amplio, comenzamos a batirlas.
  3. Cuando comiencen a espumar las claras, le añadimos el zumo de limón, y el extracto de vainilla, y seguimos batiendo.
  4. Cuando comience a estar algo más firme, sin dejar de batir, vamos añadiendo la mitad del azúcar poco a poco.
  5. Seguimos batiendo hasta que las claras queden bien montadas y se formen en las varillas picos firmes.
  6. A continuación, vamos a ir tamizando sobre las claras montadas la harina, el azúcar y la sal. Lo haremos poco a poco, y con movimiento con movimientos envolventes con una espátula de goma, hasta que esté totalmente integrado y sin grumos.
  7. Lo pasaremos toda la mezcla a un molde redondo desmoldable.
  8. Con el mango de un tenedor o cuchara, damos vueltas por toda la masa asegurando pasar por todos los lados y el centro, para que no quede ningún hueco sin rellenar. (Este paso es importante, pues puede que queden partes huecas en el pastel)
  9. Lo horneamos a 150º durante 30 o 35 minutos, o hasta que cuando metamos un palito, éste salga seco.
  10. Una vez fuera del horno, le damos la vuelta y lo dejamos enfriar por completo boca abajo, para evitar que se baje. (Yo lo puse en un bol amplio, sin que llegara la base a tocar el pastel)
  11. Para desmoldar, con mucho cuidado despegamos los bordes con la ayuda de un cuchillo, y lo mismo con la base.
  12. Mientras enfría el pastel, montamos la nata muy fría, con el azúcar.
  13. Una vez bien montada, le añadimos la mermelada, y mezclamos con movimientos envolventes.
  14. Servimos la crema sobre todo el pastel, de un modo uniforme, y decoramos con unas frambuesas frescas.

*Conservar en frío.

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