Cheesecake salado

Como fan número uno de los quesos, he querido homenajear este manjar con un delicioso, increíble y precioso cheesecake salado. Y digo precioso porque además de estar buenísimo, es una de esas recetas que sacas fotos y mandas por Whatsapp a tus amigas para fardar del plato que te has marcado.

Como ya he dicho, soy fan de los quesos de todos los colores, formas y sabores, así que en esta receta mezclo varios tipos de quesos, de los cual no he tenido que comprar ninguno específico para hacer la receta, si no que he usado los que tenía en la nevera, porque como buena enamorada del queso, nunca me pueden faltar unas cuñitas variadas. Con esto quiero decir que para esta receta sólo es exclusivo un tipo de queso, en este caso el queso crema, pero el toque de sabor a queso de verdad, el que le va a dar todo el gustazo a este pastel, está en el queso que tu misma prefieras usar.

Esta receta lleva queso crema, queso curado y queso azul, pero ya estoy pensando en la próxima vez que la haga, y será con torta de la serena. Cremosidad e intensidad de sabor que se derrite en la boca… a veces pienso que podría alimentarme solo de quesos…

Ingredientes para la base

  • 300 g de galletitas saladas
  • 100 g de mantequilla fundida

Ingredientes para el relleno

  • 300 g de queso de untar
  • 2 huevos
  • 100 g de queso curado
  • 50 g de queso azul
  • Sal
  • Pimienta
  • Tomates cherry
  • Aceite
  • Orégano
  • Vinagre de módena

Paso a paso

  1. Lo primero que debemos hacer es triturar las galletitas, y una vez estén todas con textura de arena, mezclarlas bien con la mantequilla fundida hasta conseguir un aspecto de arena mojada.
  2. En un molde desmontable, con un papel vegetal en la base, expandiremos la mezcla por toda la superficie y por los bordes hasta arriba, y lo guardamos en el frigorífico mientras hacemos el relleno.
  3. En un bol, mezclamos los huevos, los quesos rallados o desmigamos, la sal y la pimienta. Si es necesario usaremos la batidora de varillas.
  4. Sacamos el molde del frigorífico y volcamos la mezcla de los quesos en el molde y lo metemos en el horno a 180º durante 35 o 40 minutos.
  5. Una vez sacado del horno y enfriado, cortamos a la mitad los tomates cherry y los aliñamos con sal, aceite, vinagre de módena, una cucharada de orégano y lo ponemos encima de nuestro cheesecake para darle el toque final.

 

Así de sencillo resulta hacer este increíble pastel de queso el cual puedes personalizar con tus quesos preferidos.

 

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